Naturaleza viva

Panorámica de la naturaleza de Abla

La provincia de Almería tiene una gran variedad de escenarios de un valor ambiental incalculable. A sus playas prácticamente vírgenes se suman los sistemas montañosos y sierras que recorren la provincia de norte a sur. Espacios y parajes naturales, declarados como Reserva de la Biosfera, completan el paisaje almeriense que tiene, como uno de sus elementos estrella, al único desierto del continente europeo.

Pero para buscar riqueza natural, no hay que echar la vista muy lejos. Cualquier rincón de la provincia, tiene zonas para sorprendernos. El Valle del Almanzora, por ejemplo, es uno de los pulmones verdes más grandes de Andalucía. Situado entre las sierras de los Filabres y las Estancias y recorrido por el río que le da nombre, este valle, ofrece al visitante una belleza insólita, singular y llena de contrastes.

En la Sierra de los Filabres se halla el Calar Alto, a 2168 metros sobre el nivel del mar. En su cima encontramos el observatorio astronómico, uno de los más importantes del mundo por su sofisticación y vanguardia. El Calar Alto es uno de los espacios naturales más peculiares de España y sus vistas son realmente excepcionales. Además tanto en la Sierra de Filabres como en la Sierra de las Estancias, encontramos numerosas áreas recreativas de fácil acceso y desde las que parten rutas a pie que nos descubrirán la naturaleza en estado puro.

En cuanto a la fauna de esta comarca, encontramos ejemplares protegidos de zorro, jabalí, ciervos, tejón y gato montés, entre otras. Además, es zona de paso para las aves migratorias y supone un lugar de gran interés para todo aquel que disfrute de la observación de la fauna en su hábitat.

La Alpujarra almeriense, forma una encrucijada de valles y barrancos que descienden desde las cumbres de Sierra Nevada. Un espacio de gran belleza natural que debido a su suave clima y al agua que desciende de los ríos de la sierra, forman valles con un importante grado de fertilidad.

Entre sus pueblos blancos engarzados a la montaña, destaca una naturaleza frondosa en la que abundan los árboles frutales, como naranjos, limoneros, caquis, manzanos, higueras, castaños, almendros y viñedos.

A la orilla del mar

Cerca de la Costa, en el delta del río Adra se localiza un humedal considerado internacionalmente de alta importancia ecológica. Las Albuferas de Adra, catalogadas como Reserva Natural, tienen su origen en el aislamiento de bahías litorales que se cerraron al mar por aportes sedimentarios, dando lugar a lagunas costeras.

Unas lagunas en las que se localizan más de 140 especies, desde la malvasía cabeciblanca, hasta el pato buceador pasando por el Ruiseñor, el Somormujo, la Focha común, el Ánade azulón y pez fartet.

Sin abandonar el municipio, nos encontramos con la ‘Cañada de las norias’ uno de los ejemplos de reserva natural cuya creación fue casi accidental debido a los humedales surgidos por las extracciones de tierras para la construcción de invernaderos. Su vegetación se ha convertido en refugio natural de aves sedentarias y migratorias. Existen más de ciento cincuenta aves catalogadas, muchas de ellas en vías de extinción que han encontrado en este humedal uno de sus escasos puntos donde se reproducen con éxito.

En el municipio de Berja encontramos uno de los enclaves naturales más importantes de la provincia, debido a que es un punto declarado, a nivel europeo, como Zona de Especial Protección para las Aves por su abundancia en rapaces.

Además cuenta con el Parque Periurbano de Castala, un antiguo vivero forestal destinado a producir las plantas para la reforestación de la comarca. Concluidos los trabajos de repoblación para los que fue construido, las instalaciones e infraestructuras de carácter agrícola existentes en la finca, sufrieron una transformación dando como resultado final un espacio verde para el ocio. Esta circunstancia lo terminó de convertir en un Complejo Recreativo, pionero en la provincia, por sus instalaciones y  extensión de unas 14 hectáreas.

Los barrancos y ramblas que bajan desde la vertiente de la Sierra de Gádor se esparcen por toda la vega de Berja, han dado lugar a valles fértiles regados por ríos y el embalse de Benínar.

Con una capacidad de 80 hectómetros cúbicos, el embalse tiene entre sus usos, el riego agrícola y un especial atractivo recreativo, basado en los deportes acuáticos y unas espléndidas vistas de las sierras de Gádor y Nevada. En este marco incomparable se han celebrado varias ediciones del Campeonato Andaluz de Piragüismo. La vegetación que rodea el pantano, y la existencia de peces, nos permitirá observar diferentes especies de aves acuáticas.

El agua que se infiltra desde el Embalse de Benínar surge al cauce justo después del Cañón del Río Verde, en el paraje conocido como Fuentes de Marbella. El caudal de este manantial es elevado y regular a lo largo de todo el año, permitiendo la existencia de una densa vegetación de ribera que cobija a un gran número de aves y peces, como el fartet.

PARQUES NATURALES

 

Parque Nacional Sierra Nevada

El espacio natural de Sierra Nevada se extiende, en su extremo oriental, por la zona de la  Alpujarra almeriense.

Su característica más sobresaliente es su gran diversidad, que completan sus altas montañas, valles fértiles y áridos paisajes. Estos últimos, en la parte más oriental, anuncian la llegada del Desierto de Tabernas. En la zona norte, más húmeda y protegida por el sol, existen bosques de robles, arces y fresnos. Al sur, la vegetación es la característica de las tierras mediterráneas: encinas y quejigos. En cuanto a la fauna, este espacio es el hábitat de invertebrados endémicos, además de otras especies como la cabra montés, el zorro, el tejón o el halcón peregrino.

Parque natural marítimo-terrestre Cabo de Gata Níjar

En el Parque Natural Marítimo-Terrestre Cabo de Gata, el sol baña a partes iguales al Mediterráneo y a las cálidas arenas que duermen en estado salvaje. Se trata de uno de los atractivos más importantes de la provincia de Almería, donde confluyen en perfecta armonía, la flora y la fauna típicas de esta rica tierra. Es uno de los parajes más áridos de Europa, una rica fuente de contrastes, y uno de los pocos de origen volcánico que cuentan con protección especial tanto de carácter natural como cultural.

En 63 kilómetros de costa quedan intercalados paisajes mágicos, con acantilados y fondos marinos considerados por los expertos de los mejores de toda la costa del Mediterráneo.

Cada una de las plantas o animales que coexisten en el Parque Natural tienen su cometido específico aunque todas son esenciales para el normal desarrollo de los ecosistemas. Más de 1.000 especies terrestres y en torno a 250 marinas, entre las que se encuentra la Posidonia oceánica. Es unas zona muy demandada por los amantes del buceo de todo el mundo.

Varios de los enclaves más fotografiados de la provincia de Almería se encuentran en esta zona, como es el caso del Arrecife de las Sirenas o el Faro de Cabo de Gata, el guardián de la zona.

Referente al medio terrestre, hay que significar que las condiciones climatológicas de escasez de agua y calor condiciona la cubierta vegetal. También los saladares y alfuferas contribuyen a dotar de la morfología que caracteriza a este espacio. También destacab sus ramblas en la que los turistas pueden encontrar adelfas, cañas comunes y otras especies autóctonas.

En el mar, se dan importantes curiosidades dignas de mención. Este es el caso de mestizaje de plantas y animales que se dan tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico, que confluyen en esta maravillosa zona. Tortugas como la boba o laúd se crían en libertad así como diferentes especies de delfines.

El Parque Natural Marítimo-Terrestre Cabo de Gata es uno de los más ricos de la Comunidad Autónoma, ante todo, por la diversidad biológica y de espacios, porque es de origen volcánico y porque cuenta con rincones de una belleza insuperable que enamoran tanto al turista como al que reside habitualmente en la provincia.

Durante los meses de verano, con el buen tiempo, es uno de los espacios más demandados por el turismo nacional y extranjero que lo convierten, con el paso del tiempo, en uno de los referentes a la hora de elegir destino de vacaciones.

Parque Natural Sierra de María-Los Velez

Este espacio natural une mediante piedra, de naturaleza caliza a los municipios de la Comarca de ‘Los Vélez’. A los pies de las alargadas cotas que superan los 2.000 m. de altura, crecen importantes masas arboladas, donde el pino, es el principal recurso vegetal. De la fauna que lo habita, lo más característico son sus aves rapaces, seguido por ardillas, lirones careto y ratones de campo.

En este Parque Natural, además de su riqueza natural, también destacan sus importantes restos arqueológicos, sobre todo, pinturas rupestres en el interior de cuevas y grutas como La Gitana o la del Queso. En sus inmediaciones, se encuentra la ‘Cueva de los Letreros’, lugar donde aparece el Indalo, símbolo de Almería.

PARAJES NATURALES

 

Desierto de Tabernas

El Paraje Natural Desierto de Tabernas se sitúa en los términos municipales de Tabernas, Gádor, Santa Cruz, Alboloduy y Gérgal, entre las Sierras de los Filabres y Alhamilla. Su superficie consta de 11.625 hectáreas y está considerado como la única zona desértica propiamente dicha de todo el continente europeo. El paisaje recuerda a los cráteres lunares y bajo él se esconde un museo de formas erosivas que guardan la huella de los fenómenos geológicos acaecidos en los últimos 8 millones de años. Además, es posible observar, todo un muestrario natural de micro cráteres provocados por el impacto de gotas de lluvia; chimeneas de hadas; surcos o regueros y cárcavas profundas de paredes verticales. En definitiva, las formas erosivas más usuales.

En cuanto a la flora y vegetación, el desierto de Tabernas cuenta con una gran variedad de especies que sólo aparecen en él y en otros puntos de idéntica caracterización de la vertiente mediterránea norteafricana. Todo un privilegio para nuestra tierra, contar con un espacio como éste que ha sido escenario de miles de películas, videos musicales y anuncios desde los años 60 hasta la actualidad.

 

Karst en Yesos de Sorbas

En el espacio más árido de Europa, situado en el desierto de Almería, se sitúa el Karst en Yesos de Sorbas, toda una joya por descubrir en un aparente árido paisaje que encierra una de las bellezas más impresionantes de Andalucía. Se trata de un mundo subterráneo labrado por la acción milenaria del agua de lluvia sobre una potente roca de yeso.

Más de 1.000 cavidades, en su mayor parte interconectadas, un espectacular y diverso universo de formaciones cristalinas: estalactitas, estalagmitas, columnas y corales, su enorme valor didáctico y científico y su gran interés espeleológico lo han convertido en uno de los karst en yesos más importantes del mundo, una de las joyas geológicas del planeta.

La historia geológica del Karst se remonta seis millones de años atrás. Entonces el Mar Mediterráneo invadía la cuenca de Sorbas. En un periodo posterior, este mar se hace cada vez menos profundo, pues se ve sometido a un fuerte proceso de evaporación que determina la precipitación de un paquete de yeso de más de 100 metros de espesor. Cuando el mar se retiró, definitivamente, los yesos y demás sedimentos quedaron en superficie, expuestos a la lenta, pero implacable acción del agua de lluvia, dando lugar a este paisaje kárstico de inusitada belleza.

El agua de lluvia es capaz de disolver, lentamente, la roca de yeso generando abundantes depresiones cerradas en superficie. En ellas aparecen las ventanas del karst, las dolinas y simas, que conectan la árida superficie con la compleja red de galerías subterráneas. El agua, que penetra por estas ventanas, continúa su acción erosiva y moderadora, definiendo el sistema subterráneo más grande de España y el segundo del mundo explorado en yeso: el sistema de la Cueva del Agua, con casi 8.500 metros de recorrido.

En la árida estepa superficial del karst las comunidades vegetales han debido adaptarse a duras condiciones ambientales y han desarrollado ingeniosas estrategias para buscar y retener agua. Sobre el yeso viven plantas exclusivas y endémicas de este Paraje como el narciso de Sorbas, la matamarilla o la espuelilla de Sorbas, junto a una de las especies más emblemáticas del sureste peninsular: la tortuga mora. Además los cantiles rocosos y taludes muy característicos de este territorio se convierten en el hábitat idóneo para el búho real y águila-azor perdicera y los huecos de los grandes bloques de yeso son el refugio de zorros, tejones, comadrejas y ginetas.

El Karst funciona como una gran esponja que recoge y almacena todo el agua de lluvia y más tarde sale al exterior a través de los manantiales. El más caudaloso es el de los Molinos, que nace en el cañón del río Aguas. La presencia constante de agua en este entorno árido produce un efecto oasis que genera un humedal de gran importancia ecológica. Adelfas, carriceras, juncos y álamos blancos crean bosquetes en galería que sirven de refugio a una nutrida colonia de aves acuáticas: carriceros, ruiseñores, martín pescador, etc. El agua fue también aprovechada por el hombre para, con una tecnología rural hoy abandonada (molinos hidraúlicos), propiciar la producción de harina y aceite a partir del cereal y olivar de secano circundante, dando origen a la población y huertas de los Molinos del Río Aguas.

Dentro del paraje y en sus inmediaciones existen diferentes cortijadas como el Tesoro, Marchalico Viñicas, hoy totalmente abandonadas, y la ya citada de Los Molinos del Río Aguas, habitada y en proceso de recuperación. 

Sierra Alhamilla

El Paraje Natural Sierra Alhamilla se sitúa en los términos municipales de Almería, Lucainena de las Torres, Níjar, Pechina, Rioja y Tabernas de la provincia de Almería. Su superficie consta de 8.500 hectáreas y forma parte del sector litoral almeriense de las Cordilleras Béticas, junto a las Sierras de Gádor y Cabrera. En su hábitat natural sobresale el bosque de encinas y especies como el zorro, gineta, jabalí, tejón, comadreja y una gran variedad de aves rapaces.

En general, sus montes son un área de excepcional relevancia para las poblaciones de aves al ser zona de paso para migraciones otoñales-invernales y primaverales-estivales, entre la línea de costa y los ambientes semiáridos interiores, del camachuelo trompetero.

Isla de Alborán

La isla de Alborán es uno de los espacios más característicos de entre todas las ínsulas almerienses. A tan solo 85 kilómetros de Punta Entinas en Almería, esta isla alcanza una altitud máxima de 15 metros sobre el nivel del mar, tiene su fisonomía fuertemente erosionada por la acción marina. En sus inmediaciones se sitúan el islote de La Nube y otros pequeños roquedales.

Existen tan sólo dos pequeñas playas que se han formado al amparo de sendos embarcaderos, situados a Poniente y Levante en la vertiente Sur.

Entre las escasas infraestructuras con las que cuenta el islote destaca su faro del Siglo XIX, siendo el edificio más importante e identificativo del mismo; su base está formada por un complejo construido en piedra y sillería. Desde 1860 ha estado habitado de forma regular por fareros, de cuya existencia quedan como testimonio las tres tumbas que aparecen en el pequeño cementerio de la Isla, fuera del cual existe otra que según algunos autores correspondería a Al - Borany, corsario tunecino que dio nombre a la misma. Actualmente, el faro de Alborán está totalmente automatizado y se alimenta a través de energía solar.

Entre sus características físicas, la Isla de Alborán es un testigo geológico del primitivo Macizo Bético-Rifeño que hace más de 300 millones de años, permanecía emergido en la vertiente occidental del mar, uniendo los primitivos Continentes Europeo y Africano.

Su origen es reciente y de naturaleza netamente volcánica. Los fondos que la bordean, rocosos y abruptos, descienden en fuertes pendientes hasta alcanzar los 60 metros de profundidad.

El clima que caracteriza a esta isla es de tipo subtropical mediterráneo desértico, muy seco y expuesto a vientos de poniente y de levante, destacando sobre todo, los procedentes del Sáhara. Sin embargo, la humedad aportada por el mar ha confeccionado un tapiz vegetal sobre la superficie de la isla. 

Punta Entinas - Sabinar

Calificados como Reserva Natural y Paraje Natural y situado entre  Almerimar y Playa Serena, el Paraje de Punta Entinas- Sabinar constituyen dos espacios protegidos con grandes valores faunísticos, botánicos y paisajísticos, que superan las 2740 hectáreas. Existen diversos ecosistemas que facilitan una rica diversidad de comunidades vegetales y animales sin parangón, y puede contemplarse uno de los escasos paisajes de dunas vivas, entre las lagunas y la playa virgen. Las dunas fijas, que alcanzan cotas de siete metros de alto, aparecen colonizadas por una espléndida vegetación de matorral mediterráneo caracterizado por el lentisco o entina que da su denominación a Punta Entinas y la sabina negra o mora que da su denominación al Faro del Sabinar. El hábitat marismeño constituido por los charcones del complejo salinero de Cerrillos y las lagunas endorreicas de Punta Entinas, es un auténtico paraíso ornitológico, con más de doscientas especies de aves catalogadas, muchas de ellas en vías de extinción, tales como flamencos, patos, garzas, avocetas y numerosas especies de gaviotas y limícolas.

MONUMENTOS NATURALES

Almería es una provincia rica en monumentos naturales, esto es, construcciones en las que no interviene la mano del hombre, que por la erosión van tomando una forma determinada y que en muchos casos terminan por convertirse en identificación de la zona en cuestión.

Muchos de ellos están relacionados con la fauna, otros se encuentran en la zona del Parque Natural y en determinadas ocasiones el enclave es totalmente distinto.

  • Arrecife barrera de Posidonia. Está ubicado en el núcleo de Roquetas de Mar y es uno de los monumentos naturales más demandados por los buzos que quieren adentrarse en el apasionante submundo de las especies marinas. Con una superficie de aproximadamente 108 hectáreas, fue declarado Monumento Nacional en noviembre de 2001. Rodeando a la Posidonia oceánica aparecen especies como la lubina, doradas, meros o salmonetes.
  • Isla de San Andrés. Situada en el municipio de Carboneras, en la zona del Levante almeriense, fue declarada por la Junta de Andalucía como Monumento Natural en el año 2003. Es accesible desde el puerto carbonero y el de Aguamarga. Se trata de dos islotes, ‘Isla Grande’ e ‘Isla Chica, de naturaleza volcánica frente a la costa, a 400 metros de la playa de la Puntica, que linda con el Parque Natural Cabo de Gata. Uno de sus principales valores radica en el color oscuro de sus fondos, que cuentan con una gran pradera de Posidonia. Destaca también la presencia de aves marinas, que aprovechan la enorme cantidad de peces para alimentarse.
  • Piedra Lobera. Situado en el término municipal de Lúcar, en la Comarca del Almanzora. El Monumento Natural de Piedra Lobera fue declarado como tal el 23 de enero de 2001. Tradicionalmente conocido como La Risca, es una formación caliza de paredes escarpadas que destacan en el paisaje. Cuentan que en esta zona fue donde se refugiaron los lobos ibéricos de la Sierra de Lúcar. La flora con la que cuenta está adaptada a las condiciones climatológicas que se tornan complejas en invierno.
  • Monumento Natural de Isla de Terreros e Isla Negra. En el término municipal de Pulpí se alza este impresionante Monumento Natural que fue denominado como tal el día 23 de enero de 2001. Son dos islas de origen volcánico que se encuentran muy cerca del litoral: la de Terreros y la Negra, con una superficie de 1 hectárea. Tienen poca vegetación aunque, como contraste, los fondos marinos son muy ricos.
  • Monumento Natural de la Sabina Albar. Situado en la Comarca de Los Vélez, concretamente en la localidad de Chirivel, protegido bajo esta denominación desde el 1 de octubre de 2003. Se trata de un ejemplar de Sabina Albar milenaria, que crece en el Parque Natural Sierra María-Los Vélez, en un altiplano de más de 1.600 metros. Es una reliquia de los bosques del Terciario.
  • Monumento natural Cueva de Ambrosio. Es una construcción prehistórica de las denominadas como ‘abrigo’ con 39 metros de amplitud, 18 de altura y 17 de profundidad máxima. Es uno de los yacimientos más destacados del sureste ibérico merced a su amplia estratigrafía en la que se documenta desde los niveles del Paleolítico Superior hasta la prehistoria reciente. 

RESERVAS NATURALES

 

Albufera de Adra

Este humedal situado en la orilla de la costa de Adra, tiene un gran valor ecológico en el que destacan dos lagunas, la Albufera Honda y la Albufera Nueva. Sorprende por su situación en un entorno semidesértico y rodeado de zonas de cultivo intensivo en el que contrasta con la relevancia y los valores naturales que presenta este espacio natural protegido.

Se encuentra entre la desembocadura del río Adra y los Llanos de Dalias, suponiendo una fuente permanente de alimento y vida para la fauna residente en la zona. Sus aguas salobres provienen de las filtraciones de las aguas del mar y, sobre todo, de los aportes de las aguas de lluvia que llegan desde los barrancos de La Estanquera y de Las Adelfas. La presencia de aguas permanentes, junto con la suavidad climática de sus inviernos, hacen que este humedal se considere el más importante de la provincia de Almería y lugar de paso de las rutas migratorias que establecen las aves entre los continentes europeo y africano.

Desde los observatorios dispuestos estratégicamente en las lagunas, se observa la abundante fauna acuática, destacando la presencia de aves como el ánade real o el pato cuchara, que llegan en otoño desde el norte de Europa buscando alimento y un clima más templado para pasar la estación invernal. Durante la primavera la densa cobertura vegetal, formada por carrizales y cañaverales, proporciona un lugar seguro donde nidifican especies como la focha o el porrón pardo, que provienen de las lejanas estepas y regiones semidesérticas de Asia y que ocasionalmente llega hasta Andalucía o las zonas del Levante.

En las inmediaciones de la Albufera de Adra se encuentra la ciudad que le da nombre. Su puerto pesquero presenta gran actividad y desde él es posible realizar una ruta en barco por las inmediaciones de este rincón del litoral almeriense.em ipsum

Fondos Marinos

La Posidonia oceánica es una planta con hojas, flores y frutos, semejante a las que nos encontramos en bosques y jardines, pero que vive en el mar, bajo el agua, entre la superficie y los 50 metros de profundidad, allí donde todavía haya luz que le permita desarrollar la fotosíntesis. Endémica del Mar Mediterráneo, las praderas de Posidonia forman el ecosistema clímax más importante del mar Mediterráneo, equivalente a los bosques dentro de los ecosistemas terrestres.

Las praderas submarinas de posidonia oceánica son especialmente vulnerables al impacto de la actividad humana, propiedad que hace de indicador biológico del estado de conservación del ecosistema marino de nuestra costa. Además es uno de los hábitats de mayor importancia ecológica del Mediterráneo y, paradójicamente de los más amenazados debido al desarrollo costero.

En los 16 kilómetros de litoral con que cuenta el municipio de Roquetas de Mar, 3 kilómetros son del Paraje Natural de Punta Entinas Sabinal con su playa natural denominada Playa de Cerrillos. En esta se encuentra la pradera de Posidonia mas frondosa, pero de los 13 kilómetros restantes de playas urbanas casi todas o semiurbanas, Ventilla y los Bajos, hay al menos 9 kilómetros de fondos espectaculares y llenos de vida tanto vegetal como animal que rondan en una profundidad de entre 1 y 30 metros con unos paisajes espectaculares y de una belleza submarina muy singular donde nuestros visitantes, siempre de una forma respetuosa con el medio, pueden disfrutar del Snorkel o Submarinismo deportivo.

 

Punta Entinas - Sabinar

Calificados como Reserva Natural, además de ser también Paraje Natural, Punta Entinas-Sabinar alberga uno de los sistemas dunares mejor conservado de la Península que se extienden junto a una extensa playa virgen de fina arena. La vegetación existente se ha adaptado a las especiales condiciones de este medio: suelos arenosos, altas temperaturas, escasez de agua y elevadas concentraciones salinas; como por ejemplo la azucena marina, que destaca por sus flores blancas recubiertas de pelillos para reflejar los rayos solares, evitando con ello la pérdida de agua. En las dunas cercanas a la costa predomina el barrón. Esta especie coloniza las arenas y con sus raíces las asienta evitando su movimiento, permitiendo que especies como la sabina negra, el lentisco y otros arbustos fijen definitivamente el sustrato. Al apreciar esta sucesión, se comprende el proceso de formación de un ecosistema de dunas fósiles como el de Punta Entinas-Sabinar, donde abundan los reptiles como la culebra bastarda y la de herradura o el lagarto ocelado. Ya en la playa el visitante puede identificar interesantes especies como la Gaviota de Audouin, cuyas escasas colonias se encuentran en lugares apartados de la presión antrópica. Realizando el sendero de las Salinas de Cerrillo, se aprecian áreas inundables, en forma de pequeñas charcas, marismas y salinas, donde se puede contemplar la abundante avifauna presente en estos parajes, como la elegante garza real, que permanece inmóvil a la espera de que algún pez pase cerca para arponearlo con su largo pico, o el pato cuchara, que debe su nombre a la forma de su enorme pico. Ya en el Charcón del Flamenco, entre eneas y carrizos, construyen estas peculiares aves sus nidos de barro, todo un espectáculo de la naturaleza localizado entre los municipios de El Ejido y Roquetas de Mar, en el corazón del poniente almeriense.

JOYAS NATURALES

 

Olivo gigante de Agua Amarga – Cabo de Gata Níjar

Situado en una de las poblaciones costeras del municipio de Níjar, en la singular Agua Amarga se encuentra el mítico olivo milenario de extraordinarias dimensiones, y de máxima calidad mediterránea, y superior en edad y tamaño a los del Monte de los Olivos de Jerusalén.

Sus extraordinarias dimensiones lo han consolidado como una de las atracciones turísticas de la localidad. Al contemplarlo, lo primero que nos llama poderosamente la atención es su espectacular tronco único. Para acceder a él, los visitantes tendrán que cruzar una rambla cuya entrada se encuentra a la izquierda entre la Joya y Aguamarga, justo antes de entrar al pueblo.

Con una antigüedad de entre 1.500 y 2.000 años, este magnífico olivo o acebuche injertado ha sido descrito por el Catedrático de Arboricultura Frutal Universidad Politécnica de Madrid, Fernando Gil-Albert Velarde de la siguiente manera:

“En los alrededores de la localidad de Agua Amarga, dentro del Parque Natural del Cabo de Gata, y en un recodo de la rambla de las Viruegas, se puede encontrar lo que los del lugar llaman ‘la oliva milenaria’, que constituye, la primera vez que se ve, un hallazgo sorprendente. Se trata de un olivo realmente increíble. Su tronco, formado por dos pies soldados, tiene más de 8 m. de perímetro (2,5 m. de diámetro),y su copa se proyecta en un círculo de unos 25 m. de diámetro; por las dimensiones y aspecto de su tronco, su edad probablemente supera en mucho la que indica su denominación local, y para nosotros es, con mucha diferencia, uno de los mejores y más viejos olivos de España e, incluso, de toda la cuenca mediterránea, superior incluso a los pies de Getsemaní en Jerusalén, tan citados como ejemplo. A pesar de la falta de cuidados, su estado es aceptable, aunque mejorable”.

Geoda en Yeso de Pulpí

Corría el año 1999 cuando miembros de la Grupo Mineralogista de Madrid descubrieron, en una mina abandonada de la localidad almeriense de Pulpí, una gran geoda tapizada de gigantescos cristales de yeso. La espectacularidad del descubrimiento residía no sólo en el tamaño de la misma, aproximadamente ocho metros de longitud por dos de altura, sino también en las dimensiones y transparencia de los cristales que la recubren. La Geoda está tapizada por cristales de yeso, alguno de los cuales llegan a medir casi dos metros. Su transparencia y estado de conservación la convierten en una joya de la naturaleza. Constituye un fenómeno único a nivel mundial dadas sus dimensiones y la perfección, tamaño y transparencia de los cristales.

La geoda se localiza en uno de los niveles más profundos de la explotación minera, a más de sesenta metros de profundidad. Su entrada tiene forma de embudo, con un acceso bien estrecho tras el cual, se accede a una sala con unas dimensiones de unos ocho metros de longitud por 1.7 m de ancho y 1.8 m de anchura. El tamaño medio de los cristales es de 0.5 x 0.4 x 0.3 metros, teniendo el cristal de mayor desarrollo casi dos metros de largo. Estos cristales, de hábito romboide y con perfectas aristas y caras aparecen maclados entre sí, entrecruzándose unos individuos con otros.

La Geoda de Pulpí se ubica en una mina de la barriada de Pilar de Jaravía, en la Sierra del Aguilón. Esta sierra ha sido siempre objeto de búsqueda de metales, especialmente plata. Un boom minero que tiene su etapa más esplendorosa a partir del siglo XIX con el desarrollo minero de la provincia de Almería.

PARQUES PERIURBANOS

 

Parques Periurbanos: Castala – Berja

A los pies de la Sierra de Gádor, en el término municial de Berja, se encuentra el Parque Periurbano Castala. Un espacio utilizado tradicionalmente por la población como lugar de encuentro y recreo, que encuentra aquí un oasis natural en una zona donde abundan los cultivos intensivos.

Se trata de un antiguo vivero propiedad del Patrimonio Forestal del Estado y se encuentra rodeado por elementos de interés como la Rambla Julbina y la propia Sierra de Gádor. Entre la vegetación que rodea su área recreativa, predomina el pino carrasco de repoblación que, por ser una especie muy resistente al calor y a los periodos largos de sequía, se adapta muy bien al clima de la zona. Su fauna, la pueblan aves forestales y en el silencio que emana este remanso de paz, se puede reconocer, entre otros, el canto melódico del jilguero, el reclamo áspero de la urraca o el reconocible piar del gorrión común. Desde su mirador se observa una interesante vista del poniente almeriense, destacando la visión de un espacio natural protegido cercano, la Reserva Natural Albufera de Adra.

En los alrededores destacan el arroyo de Celín, el patrimonio industrial de la fundición del Peñón de Castala y el histórico-artístico de la barriada del mismo nombre y su municipio cabecera, el de Berja. 

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