Nacimiento

Panorámica de Gérgal

En la cara norte de Sierra Nevada hasta llegar a Sierra Alhamilla existe toda una red de pequeños pueblos blancos que tienen un gran encanto y sobre los que brillan, castillos árabes que han sido puerta de entrada de múltiples rutas de gran riqueza arqueológica.

Su amable climatología, la ha convertido en una de las comarcas donde pueden practicarse las más variadas actividades al aire libre. Además, los amantes del arte también pueden disfrutar de su patrimonio histórico – artístico que se distribuyen por los pueblos de la comarca, con una enorme riqueza histórica y arqueológica. En su horizonte, destacan multitud de castillos, como prueba del paso de los romanos por su camino y fortalezas islámicas que atestiguan la importancia que los musulmanes tuvieron en la comarca. También destacan restos hallados en algunos asentamientos que muestran la existencia de una presencia desde el neolítico.

De la antigua Abula a la monumental Abla

La Comarca de Río Nacimiento une a los términos municipales de Fiñana, Abrucena, Abla, Las Tres Villas, Gérgal, Nacimiento y Olula de Castro.

Situada en el valle central del río Nacimiento se encuentra la localidad de Abla.

Los primeros pobladores que tuvo esta localidad nos sitúan en la prehistoria antigua donde Abla aparece como núcleo de población socialmente organizado en la Edad del Cobre y posteriormente en plena Edad del Bronce con el asentamiento de la cultura Argárica.

Entre su patrimonio monumental destacan el Mausoleo Romano, testimonio más importante de esta época en Abla; el Pedestal Avitiano, ubicado en la plaza de San Antón junto a la fachada de la ermita; su Iglesia Parroquial y la ermita de San Antón, la cual ha desempeñado un papel destacado en las tradiciones populares y religiosas de Abla.

Abrucena

La población de Abrucena, ha sido el lugar elegido por  diversos pueblos a lo largo de la historia. El primero de los asentamientos tuvo lugar en el Neolítico del que se conservan restos cerámicos en la zona denominada El Castillejo. Una zona, que según los cronistas de la época, señalaban como lugar sobre el que se levantaba un castillo o baluarte para la defensa de Abrucena.

Los vestigios de El Castillejo y paisaje que lo rodean, son rincones de gran interés del municipio. Unos paisajes dominados por su elegante iglesia que brillan con la luz del sol, debido a la blancura de sus fachadas que alumbran los atardeceres de Sierra Nevada.

Además, Abrucena contiene preciosos parajes naturales que se han convertido en gran atractivo turístico. El área recreativa de La Roza es uno de los espacios naturales más visitados de la provincia y uno de los reclamos más importantes para el turismo rural de la Comarca.

Fiñana ha sido a lo largo de su historia una encrucijada de culturas. Hecho que avalan sus principales vestigios históricos del municipio, una fortaleza mora, una iglesia cristiana y una mezquita. Otro de los restos históricos del municipio es la Alcazaba cuya ubicación forma un pasillo natural de tierras fronterizas entre Guadix, Baza y Almería.

Entre las características geográficas de Fiñana podemos destacar en su accidentado paisaje cuatro zonas diferenciadas: el Parque Natural de Sierra Nevada, el pueblo de Finaña, el Llano de Abla también conocido como pasillo de Fiñana y la solana de Sierra de Baza.

En los límites de su territorio se encuentras salpicadas las cortijadas deshabitadas de las cuencas de Sierra Nevada, los cuales junto a los sistemas hidráulicos, pantanos y acueductos dan color a la vegetación de estas montañas.

Gérgal y Olula de Castro

Gérgal, denominado en algunas crónicas Xérgal, era una fortaleza que gobernaba el cruce de los caminos que comunicaban Fiñana con Tabernas y Almería con la parte occidental de la Sierra de los Filabres. En torno a la fortaleza se localizaban 200 casas hechas de tierra y losas y cubiertas también con losas de pizarra, de la que componen los montes y las sierras de alrededor.

Siete hornos de pan de cocer, ocho molinos de harina, tres almazaras y un alfar de cántaros, ladrillos y tejas constituían los servicios e industria del lugar.

En el periodo 1489-1522, los Reyes Católicos dieron en régimen de señoría a Don Alonso de Cárdenas, maestre de Santiago, la villa de Xérgal, según documento del archivo de Simancas, el día 24 de junio de 1492.

En 1568, en rebelión y guerra de los moriscos, Gérgal, cabeza del señoría del Conde de la Puebla, también se alzó. El conde no tenía soldados de la fortaleza, solamente al morisco Francisco Portocarrero como alcaide y gobernador del señorío, por lo que los vecinos cristianos y viejos confiaron en ellos y fueron más tarde, traicionados.

Una historia, la de los moros y cristianos que ha marcado la vida de esta noble Villa, haciendo de ésta, su temática principal para las Fiestas Grandes de Gérgal.

El origen de Olula de Castro se sitúan, de igual modo que todos los pueblos de la Sierra, en la época prehistórica, de la que quedan algunos grabados en la roca y en la que llegaron a estas zonas hombres procedentes del Norte de África que convivieron con los que seguían habitando cuevas en nuestra tierra. la zona.

Tras el abandono de la ganadería, fuente de riqueza en el pasado de Olula de Castro, la agricultura ha cobrado una mayor importancia, junto con el turismo rural. Aunque no existen monumentos, Olula ha configurado su espacio adornando cada rincón de sus empinadas calles con macetas y flores que unido al blanco de sus casa, otorgan a este municipio un encanto especial.

Las Tres Villas y Nacimiento

Las Tres Villas es un municipio resultante de la unión voluntaria de Ocaña, Doña María y Escullar, en 1976. Su territorio está situado al pie de Sierra Nevada, al lado del Valle del Rio Nacimiento y por tanto, incluido en el Parque Natural de Sierra Nevada.

Ocaña, Doña María y Escúllar ya eran un municipio único a principios del 1800. No obstante, las posibilidades económicas hicieron que se segregaran en años posteriores, volviéndose a fusionar en 1820 las Villas de Doña María y Ocaña, con objeto de mejorar los servicios municipales.

En los años setenta se vuelve a plantear la fusión de las Tres villas, siendo finalmente el 16 de septiembre de 1976 cuando el Consejo de Ministros aprueba la fusión voluntaria de estos municipios.

La población de Nacimiento es atravesada por un río del mismo nombre que se une al Rio Andarax en la localidad de Alhabia. Su historia va ligada a los avatares propios sufridos por la Alpujarra y Níjar. Nacimiento se abre al desde los pueblos al este de Sierra nevada, convirtiéndose en una tierra de encrucijada de sierras y tres comarcas nítidamente diferenciadas. Nacimiento es uno de los mayores ejemplo de la Almería profunda que ha resistido los peores momentos de una historia dura pero en la que no faltó un capítulo dedicado a la bonanza y al esplendor.

Durante el siglo XIX gracias a la popularidad de la uva almeriense.

Esta bonanza en el cultivo del viñedo fomentó un crecimiento considerable cuya máxima expresión fueron sus numerosos cortijos necesarios para la realización de las faenas propias de la vid.

Ver "Nacimiento y sus pueblos"

Panorámica de Abrucena, Fiñana, Calar Alto, Iglesia de Gérgal