Legado artístico y cultural

Almería cuenta con una gran tradición artesana en toda su geografía provincial gracias a la gran cantidad de asentamientos y núcleos artísticos, así como las diferentes muestras de la expresión de este arte, que van desde la herencia alfarera de sus pueblos hasta los trabajos realizados con el mármol de Macael, que se utilizó para la construcción de la Alhambra de Granada, el Monasterio del Escorial ó la Mezquita de Córdoba.

Pocas artesanías españolas gozan de la tradición histórica y prestigio actual con que cuenta el mármol de Macael, la comarca es hoy la principal concentración española de canteras y talleres de los oficios de la piedra; el verdadero trabajo del mármol se encuentra en la creación de objetos ornamentales cuya belleza depende de la presencia del artífice. Los objetos realizados son de los más variado y pasan de las fuentes o lámparas a los tableros de ajedrez. Aunque Macael sigue siendo el núcleo principal le siguen Olula del Río, Cantoria y Vera.

No obstante, hay algunos oficios que han perdido fuerza en esta zona, como son los trabajos de esparto aunque por otro lado, otros se mantienen, fruto también de la tradición religiosa, como es el de la madera aplicado a la imaginería religiosa.

Sin embargo, si hay algún trabajo que tenga identidad propia en nuestra provincia, son los trabajos de alfarería, que se localizan en diferentes puntos de la provincia como Níjar, Vera, Sorbas, Albox o Alhabia, entre otros.

Las piezas más tradicionales

Las piezas más tradicionales son los cántaros, las orzas, los lebrillos, las cazuelas, botijos, platos, que continúan teniendo demanda como objetos decorativos, mientras su funcionalidad va perdiendo vigencia; se completan con el Indalo, símbolo por excelencia de la provincia de Almería.

Las vidrieras artísticas, los trabajos de marroquinería, o el coral rojo, procedente de la isla de Alborán, son también un vivo ejemplo del reclamo artístico que posee Almería.

Los oficios textiles, entre los que destaca la jarapa almeriense que se teje en la localidad de Níjar, es el producto textil de mayor pujanza, son mantas finas elaboradas con restos de tejidos de algodón y utilizadas como alfombra, manta, cortina, etc. Hoy en día las labores con esparto están casi extinguidas aunque todavía podemos encontrar los característicos productos del esparto en Huécija, Tabernas y Almería.

En 1640 se edita el primer libro en Almería, a instancias del obispo José de la Cerda, lo que lentamente va abriendo el camino a nuevas iniciativas que vendrán con los ecos de la Ilustración. En el siglo XVIII, los gobernantes de la ciudad comienzan a preocuparse de recabar información veraz sobre demografía, trabajo y emigración y se crean agrupaciones culturales y sociales como la Sociedad Económica de Amigos del País de Vera, una de las más sobresalientes de Andalucía en la época.